El Bierzo - León

VIDA DE SANTA LEOCADIA CATINERA



Patrona de Toledo, donde nació en el siglo III, y murió mártir en plena persecución contra los cristianos en tiempo de Daciano.

Castigada y encarcelada por defender y propagar el cristianismo, muere el 9 de diciembre de 304 en su ciudad natal, donde fue enterrada. El mismo día se celebra su festividad cada año.

En su honor se levantaron tres templos en Toledo, uno en la casa que nació, otro en la cárcel donde estuvo presa y otro donde fue sepultada, siendo en este último donde se celebraron los Concilios de Toledo.

Su cuerpo reposó muchos años en Toledo, hasta que la irrupción de los árabes, temiendo la profanación de las santas reliquias, fue trasladado a la ciudad de Oviedo, y de allí, al monasterio de San Gisleno, en Flandes. Felipe II lo volvió a Toledo en una magna manifestación religiosa.

Muchos pueblos se pusieron bajo el patrocinio de Santa Leocadia, tomando por nombre el de esta santa durante su traslado a Oviedo, ante la invasión islamita.

Su nombre, de origen griego, viene a significar "defensora del pueblo".

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