El Bierzo - León

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Tito Statilio Tauro, es el propretor de la provincia Transduriana encargado de la colonización de astures y vacceos, con sede en Quintana de Fon -Astúrica se fundó en el año 14 a.e.c.-, creando una frontera con las cohortes de la Legión V Alaude, asentadas en Quintana de Raneros, Quintana del Castillo y Quintana de Fuseros hacia Galicia, y Quintana y Congosto, y Quintana del Marco hacia Braga.
Fue elegido cónsul en el año 26 a.e.c. con César Augusto.


Interamnium Flavium

CALIGAE

MMXV

©   oms

COLONIZACIÓN DE HISPANIA
PEMEIÓBRIGA, TERRITORIO ASTUR
Quintana de Fuseros


LAS ÁGUILAS DEL IMPERIO ROMANO OCUPAN TERRITORIO ASTUR


Roma hostiga a los gigurros contra los pemeiobrigenses.

En el año 206 a.e.c. Hispania estaba gobernada por dos propretores, dividiéndose definitivamente en dos provincias, la Citerior y la Ulterior. En el año 197 a.e.c. el Senado Romano se vio obligado a nombrar propretor de la Hispania Citerior a Marco Porcio Catón, que sería cónsul de Roma en el 195 a.e.c., para aplacar la sublevación de las tribus indígenas.

No llegaría la pacificación a Celtiberia hasta el año 19 a.e.c.
Los astures, junto con los cántabros y vácceos, fueron los últimos pueblos de la Península Ibérica que se sometieron a Roma.
Los astures habitaban el noroeste de la Península, asentados entre el río Sella (Astura) y el Navia, que trazaban sus fronteras, respectivamente, con los cántabros por el este y con los galaicos por el oeste. Se extendían por el Bierzo y la meseta de León, colindantes con aquellos y los vácceos.
En el año 29 a.e.c. las legiones romanas se adentraron en su territorio, y en el de los vácceos y el de los cántabros, y fueron anexionados al Imperio por Tito Statilio Tauro, legado de Augusto, creando una línea de colonias desde Lanciatum hasta Bergidum y Galicia.
La Legión V Alaude asentó su primera Cohorte en el valle del Era, en la submontaña norestal del Bierzo, fundando su campamento, juntamente con el fortín o mansión llamada Interamnium Flavium, en la que se albergaron los civiles y los gremios de trabajadores que surtían y acompañaban a las legiones o cohortes, y

Fortaleza pemeiobrigense de las Torcas, donde se ve también la campa de Rudamián al otro lado del río Era.
Tras este castro, a la izquierda de la foto, estaba el poblado con sus citanias, llamado la Cantiada, y entre ambos el Avesadero -aversus-(tras, detrás de), lugar anverso a su cara oriental, foro de reuniones de esta torca o distrito dependiente de Pemeióbriga con los castros de las Baragañanas, Ciudad y Corralín de las Viellas.

los legionarios que se licenciaban formando el cuerpo de los veteranos.
Esta ciudadela ocupó el lugar de Pemeióbriga, llamado Los Castros por ser una jurisdicción astur de fortalezas, conjunto de cinco torcas que a su vez eran distritos que gubernamentaban otros castros. Era el centro de las cinco fortalezas pemeiobrigenses, por lo que se llamaba Pemeióbriga, pem - penta- obriga: cinco fortalezas, asentadas más o menos perimétricamente en su derredor.
En ella habitaron posteriormente los galaicos gigurros como colonizadores, que, espoleados por los romanos y acuciados por la avaricia de las tierras y explotaciones auríferas de los pemeiobrigenses, con la complicidad romana, vencidos en la batalla del Era, los alejaron de sus posesiones, haciéndoles vivir en campamentos en las montañas de Pemeióbriga, hasta el año 15 a.e.c., en el que, habiendo llegado a un acuerdo conciliador con el legado de Roma, Augusto ordena restituirles sus citanias y bienes mediante un edicto dado durante la asamblea administrativa de los legados del imperio en Narbona Martio.

PEMEIÓBRIGA, LAS CINCO FORTALEZAS DE LOS SUSARROS

DICIT

TRANSLATIO   --------*--------TRADUCCIÓN

VER EL EDICTO

VERSUS PEMEIOBRIGA

EL HALLAZGO

«El emperador César, hijo del Divino, Augusto, en su noveno poder tribunicio y procónsul, dice:
Conocí, a través de todos mis legados que gobernaron en la provincia Transduriana, que los castreños Pemeiobrigenses del pueblo de los Susarros, disociados del resto, permanecían en el cumplimiento de las ordenanzas. Por consiguiente a todos ellos concedo la protección para siempre.
Ordeno vuelvan a ocupar estos campos sin disentimiento, todos los campos y todos los territorios que poseyeron cuando Lucio Sestio Quirinale ostentaba el cargo de administrar esta provincia como legado mío.
Con los castreños pemeiobrigenses del pueblo de los susarros, a quienes anteriormente diera la garantía de todas las cosas, restablezco en su lugar a los castreños aliobrigiecinos del pueblo de los gigurros que deseen vivir en la misma ciudad. Y a estos castreños aliobrigiecinos ordeno cumplir con toda obligación como los susarros.
Dado en Narbona Martio el 14 y 15 de febrero siendo cónsules Marco Druso Libone y Lucio Calpurnio Pisone»




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