El Bierzo - León

QUINTANA DE FUSEROS

 

Quintana de Fuseros nace de la mano de los Templarios en el siglo XII como la reconstrucción de la Villa de Taurón, destruida por el islamita Alamanzor en su lucha contra el cristianismo e intento de aniquilamiento del floreciente Camino de Santiago.
Esta villa, que se había alzado sobre las ruinas de Interamnium Flavium, fue la capital de la I Tenencia del Boeza, primer condado del Bierzo, administrado como si un pequeño reino fuera, por su primer conde, Gatón, hermano de Ordoño I, de quien su hijo y sucesor, Alfonso III, construyó en ella un castillo, cuyas ruinas, con la villa de Taurón, fueron donadas a los Templarios antes de la fundación de Ponferrada. Su territorio llegó a formar parte de las posesiones del Conde Luna.
La naturaleza es nuestra fortuna, como en el pasado lo fue, y nos ha convertido en un legado histórico circunstancialmente sigilado a causa del trazado de las vías de comunicación en el siglo XVIII, cuando, reinando Carlos III, Lemaure, militar del cuerpo de ingeniería, por motivos oscuramente económicos cambió el trazado de la Vía Nova, que enlazaba las postas de las mansiones romanas por las que pasaba el correo público fundado por el emperador Julio César. Nuestros mayores aun recuerdan por dónde pasaba El Camino de Castilla, pudiendo constatarse todavía su existencia.

Llanura de Taurón -Toral-,
antiguo foro de Pemeióbriga.
En su elevación, los Castros, ruinas de la fortaleza o castillo de Alfonso III el Magno.

Esta es la llanura que fue foro de Pemeióbriga, donde los habitantes de las cinco torcas, o fortalezas, los pemeiobrigenses, astures de raza susarra, castreños de La Torca, Las Torcas, La Torquina, El Torcón y El Torcanón, hacían sus celebraciones, ritos y asambleas. En ella se consensuaban las ordenanzas que regían su vida, a modo de nuestros ayuntamientos.
Irrumpiendo Roma en territorio astur, se convirtió en el solar de la mansión romana de Interamnium Flavium, al lado del campamento de la Legión Romana V.
Se conoce hoy con el nombre de Toral y el de la pluralidad de Los Castros, símil de las fortalezas (varias), como Pemeióbrioga, lugar donde Augusto, hijo del Divino, ordena en el año 15 a.C, después de una prueba de fidelidad de tres años tras el final de la guerra contra los astures, la devolución de su territorio a los pemeiobrigenses, raza susarra de los astures, mediante el EDICTO A LOS PEMEIOBRIGENSES, dictado en Narbona Martio, grafiado en bronce y colocado para general conocimiento en este mismo lugar.



 


Soto de castaños de Eras de Frades

Monasterio de Sta. Leocadia Catinera

Rayando el sol...

El castro de las Torcas

El río Era en Marciel

De excursión en Piedrafita, Quintana

Oratorio de San Moisés y San Valerio

Otro día en Piedrafita

F — — — — — — —


...con los castreños pemeiobrigenses del pueblo de los susarros, a quienes anteriormente diera la garantía de todas las cosas, restablezco en el lugar de éstos a los castreños aliobrigiecinos del pueblo de los gigurros que deseen vivir en la misma ciudad..." (Edicto a los Pemeiobrigenses)

     

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